Discutiendo con nuestros mayores sobre su cuidado

madre e hija

Primero averigua cómo se maneja en este momento

¿Está comiendo como debería?

¿Tiene la casa relativamente ordenada y limpia?

Su higiene personal, ¿Es adecuada?

¿Sale de casa de forma regular, o por el contrario muestra signos de soledad y aislamiento?

 

Planea con antelación y comienza lo antes posible

Debemos discutir abiertamente con nuestros mayores las distintas opciones potenciales de las que pueden disfrutar.

Éstas pueden referirse en términos generales a si necesitan algo de ayuda en casa en este momento, o sobre qué solución de asistencia pueden considerar para el futuro (Una persona que acuda a casa a limpiar y cocinar, un dispositivo de llamada de emergencia, un sistema de teleasistencia avanzada, una residencia, o un a combinación de estas son algunas de las opciones).

Es mejor conocer con antelación cuáles son las preferencias de nuestros mayores antes de que una situación de crisis nos obligue a tomar medidas de forma acelerada y bajo presión.

Insiste, insiste, insiste

Inténtalo, saca el tema en diferentes situaciones, o pide a otros miembros de tu familia que lo intenten, enfatizando cuánto ayudaría si hablasen con él/ella sobre ello, y cómo esto contribuiría a tener sus puntos de vista en el caso de que el tema salga a la luz en cualquier momento. Nuestros mayores necesitan decidir con calma y sobre todo convencidos de la mejor solución.

Trata de conocer sus principales barreras, o puntos de preocupación

Una muy común puede ser tener alguien en casa que no conocen. Nuestros mayores están acostumbrados a vivir solos y sin tener que dar explicaciones a nadie.

¿Le preocupa perder su independencia? ¿Acaso se trata de problemas económicos?

Una vez conocidas estas preocupaciones, puedes pensar en maneras de abordarlas, de manera que tus mayores se sientan más cómodos con la situación.

Trata tus puntos de vista y preocupaciones con honestidad

Deja claro cuánto tiempo podrás emplear en ayudar y explícalo con claridad.

En particular, merece la pena discutir con nuestros mayores cuáles son los principales focos que requieren tu atención en tu vida privada como el trabajo o los niños, y cómo puedes mantener un equilibrio entre esto y la ayuda a ellos.

Trata de mantener la positividad con tus hermanos u otros familiares involucrados

Esto puede ser complicado si notas que no todos contribuyen en la misma medida.

Recuerda, haces lo que haces por ayudar a tu madre/padre, en definitiva, a nuestros mayores, tan queridos.

Cuando no todos estén involucrados de la misma manera, deberás ser capaz de aceptarlo.

Pide ayuda en momentos específicos, o contrata servicios concretos.

Y sobre todo, ¡sé paciente y mantén la calma!

2017-09-12T09:54:36+00:00 agosto 31st, 2014|Cuidado y Salud|Sin comentarios