Integrados en la Familia



Es domingo, día en que se hacen cosas diferentes y a menudo familiares. En nuestro caso, es el día que vamos a buscar a la abuela para que coma con nosotros. Se llama Anuncia, ya está muy desgastadita. Camina del brazo de alguno de nosotros y habla poco, pero sigue comiendo bien y por eso le gusta venir a comer a nuestra casa.

Ya por la mañana, el día empieza pensando en ella, hay que preparar una comida de consistencia blanda y que a ella le resulte fácil de comer, no pueden ser cosas muy complicadas o que sean duras. No es día para comer sushi, ella no sabría comerlo y seguramente lo desharía, tampoco es día para carnes asadas difíciles de cortar o pescados con espinas. Así, que hoy hemos optado por verdura cocida y lomos de merluza al horno con salsa. Nos esforzamos en que sea apetitoso.
Cuando ya tenemos todo más o menos orientado, es mi padre quien baja a buscarla. Camina muy despacio y es mejor acercarla en coche que en transporte público. Tiene su sitio asignado en la mesa, es bueno mantenerle las rutinas, así cuando llega deja sus cosas en la entrada y se dirige a su sillón en la cabecera. Prepara sus medicinas y se llena el vaso de agua. Se le ve que se encuentra cómoda en la casa, porque se mueve sola y tranquila. Se sienta y espera que nos sentemos todos.
La comida discurre con normalidad, come a buen ritmo, la comida le ha gustado. Al final le gusta tomar una tacita de café, que mi madre le pone descafeinado.
En la sobremesa, saco el portátil, porque quiero enseñarle un video musical a mi madre. Entonces, mi abuela, con la mano me pide que le acerque el ordenador, eso me lo suele hacer porque le gusta ver los vídeos. Pero hoy cuando se lo acerco, se pone a escribir. Se concentra, y va buscando las letras. Con su edad, sus gafas, y tan aplicada llama la atención. Olvido el vídeo y dejo que la abuela escriba. Estábamos todos expectantes a ver qué nos ponía. Estuvo simpática, escribió “me llamo Anunciación María González Castro, pero me llaman Anuncia” y se quedó tan contenta.
Nunca sabemos hasta qué punto pueden ser interesantes las nuevas tecnologías en los mayores, bien porque vean vídeos, bien por enseñarles fotos, nunca sabemos qué puede gustarles. En este caso le apeteció escribir, supongo recordando las máquinas de escribir antiguas. Sin duda, es buena herramienta para estimular. No debemos dejarlos fuera de nuestras costumbres, es importante integrar a los mayores en la vida familiar, ellos se sienten bien y nosotros podemos estar bien con ellos.

2017-09-14T11:34:44+00:00 enero 31st, 2017|Sin categoría|Sin comentarios