Mejorando lo presente

Fragil cuando una persona necesita ayuda
Se habla mucho de los mayores que viven solos, del riesgo de caídas, de cómo evitar accidentes.

Esta misma semana estoy atendiendo en el hospital a una señora que tuvo una caída accidental en su casa, y por más que lo intentó no pudo levantarse, ni acceder al teléfono, así que estuvo de forma involuntaria pero inevitable, 12 horas en el suelo. Ese fue el tiempo que, con aviso de una vecina, tardaron en llegar a su casa.

Yo la he conocido en la cama, soy su médico, mi función es recuperarla, pero también debo tratar de evitar nuevos accidentes.
Le comento la posibilidad de tener Teleasistencia, si lo que quiere es vivir sola, como una medida que evite lo que le ha ocurrido esta vez. Ella me contesta que ya tiene Teleasistencia, pero que no la lleva puesta porque le molesta en el cuello, y entiende lo que este servicio puede ayudarle pero no es capaz de llevar el botón colgado en el cuello.

Salgo de la habitación, y pienso en posibles soluciones. En un caso como éste debería buscar otro tipo de Teleasistencia, y llego a la conclusión de que eso es posible gracias al trabajo de quienes diseñan y piensan en cómo mejorar estas ayudas.

Sin duda, todos debemos trabajar por mejorar la libertad y seguridad de las personas mayores. No debemos conformarnos con una solución, sino que debe haber varias, para poder satisfacer las necesidades del mayor número de personas.
Este papel es campo de la ingeniería y de los técnicos, y las personas mayores deberían conocer todas las opciones, quizá así elegirían mejor, ya que ya existen soluciones que evitan este tipo de situaciones, capaces de detectar anomalías en el usuario sin ser invasivos.

Pilar Ochoa especialista geriatria

Mª Pilar Ochoa es médico especialista en geriatría y asesora de Sensovida.

2017-09-14T11:34:43+00:00 marzo 10th, 2017|Cuidado y Salud, Teleasistencia|Sin comentarios